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Dirige la Fortaleza de las Nieblas de los trasgos, cerca del Río Darin, y se rumorea que es capaz de controlar la niebla y otros efectos climáticos para ocultar a sus tropas y emboscar a sus enemigos.

Pese a ser algo enjuto para un gran trasgo, Zidduk es más que capaz de inspirar el miedo en sus enemigos (o en sus subordinados) antes incluso de recurrir a sus poderosos conjuros. Su rostro resulta siempre agresivo, con la boca abierta para mostrar sus retorcidos colmillos, ojos rojos y pequeños, iluminados con la energía xiónica que recorre su cuerpo, una larga melena enredada y una barba poblada, decoradas con pequeñas piedras, conchas y huesos de animales pequeños.


Conocidos en prácticamente todo el continente y bienvenidos en cualquier ciudad de Voldor, los Adalides Errantes de Amtusku son una cofradía de aventureros kitsune que lleva más de tres siglos de tradición a sus espaldas. Todos sus miembros son entregados adoradores de Amtusku, diosa de la libertad, también conocida por otras culturas como Eurana, que viajan en grupos de un lugar a otro arreglando problemas y acabando con las amenazas que allí puedan surgir.

O por lo menos esa es la imagen que muestran al resto de mundo,aunque la realidad es bien distinta. Los Adalides Errantes de Amtusku es en verdad un culto surgido en algún punto de la ruta de Azur hace tiempo, cuando las tropas de Zábariax tomaron por la fuerza ciudades y puertos durante casi un siglo. El salvajismo y la dureza que los zabarios emplearon en la región provocó un fuerte rechazo a los invasores y, en algunos casos, a toda forma de civilización. Un grupo de kitsunes, espíritus libres y errantes por naturaleza, encontraron en las enseñanzas de Amtusku la voluntad divina de defender la libertad individual de todos los seres sintientes de Voldor y declararon en secreto una guerra a la civilización y el orden.

La caótica vida de los aventureros ha demostrado ser la tapadera perfecta para los miembros de este culto, pues permite a sus agentes viajar de una ciudad a otra perfectamente pertrechados y no levantar ni rastro de sospecha. Durante siglos han manipulado al campesinado para acabar con la vida de señores feudales falsamente acusados de nigromancia, saquear templos de cultos bienintencionados y arrebatar objetos arcanos a sus legítimos dueños.

En la actualidad, los Adalides Errantes cuentan con medio centenar de agentes de campo, distribuidos desde las llanuras de Sananda hasta el Imperio Mida, divididos en pequeños grupos. Cada uno de estos equipos es autosuficiente y desconoce al resto de operativos, sabiendo de la organización la menor cantidad de detalles posibles.

Uno de los sitios favoritos para los aventureros es, sin duda, la taberna. Una taberna famosa o incluso una serie de enclaves (postas de camino) en las cuales los personajes pueden descansar, aprovisionarse y obtener información del entorno puede ser también un lugar donde reunirse y coordinar operaciones, especialmente si son los dueños. También existe la posibilidad de que los personajes se hagan con el control del lugar mediante influencia o compra con el paso de sus aventuras. Además de lo obvio, una taberna es un gran lugar para obtener información a través de los soldados, nobles o ladrones que acuden a ella para refrescar su garganta tras un duro día de trabajo. Además, es un buen sitio donde reclutar nuevos miembros, conocer otros aventureros o anunciar sus servicios, llegando incluso a convertirse en núcleos de grupos de aventureros que ofrecen sus servicios en un tablero especialmente colocado para ello.

Una posada en una ciudad podría simplemente tener habitaciones o servir comidas, mientras que una posta de camino puede estar formada por un pequeño conjunto de edificios con apariencia más de fortaleza que de posada.

Rasgo: Taberna
Los miembros de una taberna disponen siempre de una habitación donde descansar y un lugar donde comer y beber gratis. También tienen acceso a todos los rumores que recorren la zona en la que se encuentra y tienen ventaja para obtener información sobre cualquier asunto relacionado con los aventureros de la región y los lugares más frecuentes de aventura. Dependiendo del estilo de la taberna, esta puede garantizar el acceso a los nobles de la zona o a los criminales y delincuentes de las zonas pobres de la ciudad.

La legendaria espada de Khuwala Dian-Bhuttan es poco más que una empuñadura enjoyada con su nombre grabado. Sin embargo, a ojos expertos se revela como un artefacto de los Peregrinos, de forma que al pulsar un botón de su empuñadura se enciende, formando una hoja de pura luz color xion. Según la intensidad con la que se pulse el botón, la luz brilla con más intensidad, pero no dura mucho en su máximo esplendor.

Datos generales

Ciudad pequeña: 8 898 habitantes (91 % vadanios, 4 % zabarios, 3 % higures, 1 % mida, 1 % felínidos, 1 % otros).
Límite de dinero: 10 000 po.
Guardias: 90 patrullando en todo momento.
Autoridad: Señores de Tabalard.
Religiones mayoritarias: Cofradía de Erekar, iglesia de Arastu, ermita de la Orden de Arahter.

Aspectos:

La pequeña ciudad de Tabalard, perteneciente al reino de Vadania, está ubicada al noroeste del reino, cerca de la frontera con Zacal Zot y las Selvas de Zefiria. Edificada a las orillas del rio Thakur, el extenso bosque de Khanoz y, más allá, la cordillera montañosa de Xarkaz forman una protección natural contra cualquier enemigo que provenga del norte. Construida sobre los restos de un puesto defensivo de miles de años de antigüedad, Tabalard ejerce un papel destacado como protectora de la frontera oeste de Vadania ante incursores y como punto de suministros para las tropas destacadas en los puestos defensivos más lejanos al reino. Además, su clima le permite obtener buenas cosechas, así que las cercanías de la ciudad están llenas de pequeños pueblos y señoríos que se ganan la vida mediante la agricultura y la ganadería.

Historia

Los orígenes de Tabalard se remontan hasta cientos de años antes a la marcha de los Peregrinos de Voldor. Durante los últimos siglos de la Raza de las Estrellas, toda la región oeste de Vadania yacía bajo el yugo de Chraunnus El Extinguido, un poderoso nigromante que había hecho de la región su reino particular, donde gobernaba con mano de hierro. Esta región era conocida según los escritos de la época como la Dominación de Chraunnus, y abarcaba las actuales Tabalard, Belessun y Antalare, además de incontables torreones y fortalezas en ruinas hoy en día.

La actual nobleza de la ciudad, conocidos como Los Señores de Tabalard, están formados por los herederos de los héroes de la rebelión, aquellos que lideraron tanto militar como políticamente la guerra por su libertad tras la desaparición de Chraunnus. Estos linajes han formado desde entonces un consejo de gobierno ampliamente aceptado por el pueblo, que ha transformado un viejo puesto defensivo en una ciudad fértil y próspera.

Tras liberarse de los Peregrinos y sus subalternos, que trataron de mantener el control de sus amos, las gentes de Tabalard se vieron obligadas a luchar contra las numerosas tribus de saurios y bípedos que trataban de asentarse en la región desde la vecina Zacal Zot. Esta nueva amenaza promovió en la región una serie de alianzas entre las ciudades humanas, que dio origen a los llamados Dominios Libres, nombre por el que aún hoy muchos se refieren a la región noroeste de Vadania.

Durante cientos de años los orgullosos habitantes de Tabalard han combatido contra los invasores, primero alzando las poderosas murallas que defienden la ciudad y, después, mediante un ambicioso plan de reconstrucción y ocupación de los diferentes puestos defensivos que, antaño, formaban la frontera oeste. Esta línea de defensa, conocida hoy como la Cadena de Piedra, sigue aún lejos de terminarse.

Finalmente, en el año 4 565, las ciudades de los Dominios Libres se vieron obligadas a unirse al reino de Vadania y a jurar fidelidad a la corona de Sarmapalin, a cambio de obtener apoyos militares. Actualmente, los Señores de Tabalard mantienen una elevada autonomía respecto al reino y, aunque en secreto desconfían de la reina Sabah-Zora, son conscientes de la importancia de la unión para hacer frente a las amenazas externas.

Úloha - Nedávno upravené

pred 5 mesiacmi La furia de Xeinoth

Tras la llegada a Melionii por parte de Lizety Redfox, Kandar, Nidalenthelios y Taiko, para proveer de víveres y armamento a los fórmigos, la reina Venkalii les pidió auxilio en la defensa de la ciudad. Un consejo de líderes de facción formado por Edfreya Ojoabismo en nombre del Clan Rocasangrienta, Micohuani en nombre de Ssuchuq y la Orden de Saurania y por último Tyrtareo Gelon representando a las Lanzas de Lantamar adjudicaron las tareas en las que el grupo podría ayudar. 

Las hordas de morlocks encabezadas por Kya Drovash avanzaban drásticamente hacia la ciudad, sitiándola por todos los flancos. Los héroes comenzaron a realizar las tareas encomendadas, siendo estas muy variopintas. 

Primero mediaron entre las facciones de las Lanzas de Lantamar y la Orden de Saurania que discutían por lo que debía hacerse con un grupo de morlocks prisioneros. El capitán Nikanuur quería a los prisioneros para sus rituales, fortaleciéndo a su unidad. Por otro lado el chamán Rukoq quería acabar con los morlocks de forma limpia, sin pactos demoníacos de por medio. Taiko empleó su don de palabra para apaciguar al batrok y dejar que los soldados de las Lanzas de Lantamar hicieran sus rituales. 

Luego acudieron al distrito de Tambren para ayudar a los enanos del Clan Rocasangrienta y a los fórmigos a derrotar a los morlocks que se colaban en la ciudad por el corredor del distrito. Allí lucharon codo con codo con los enanos, mientras los fórmigos aguardaban en el exterior, acabando con las oleadas de morlocks que iban llegando. Se vieron superados en número, pero pudieron acabar con algunos morlocks antes de que una quimera apareciese. El diezmado grupo de enanos cayó en la contienda, pero los héroes pudieron salir al exterior y gracias a las fuerzas combinadas de los fórmigos y la magia de Nidalenthelios y Taiko derribaron el corredor y atraparon dentro a los morlocks y la quimera. 

También en el distrito de Tambren acudieron en ayuda del Clan Rocasangrienta de nuevo, que esta vez estaban junto a varios saurios de la Orden de Saurania. Una gran hidra estaba asolando el distrito, pero los héroes, junto a los enanos, prepararon una trampa para encerrar a la hidra y quemarla con varios barriles de aceite. Los Saurios junto a Kandar guiaron a la hidra hacia la trampa y el resto se aseguraron de terminar con la bestia. 

Tras regresar, conocieron a Aldarana Dal Xarana Qrull, que formaba a sus soldados para resistir la acometida en otro distrito. Pidió a los héroes que fueran a Cusq'in para obtener un arma que necesitaba para la batalla, un arma de los peregrinos que aguardaba en el templo de Armonía (Arastu). Cuando los héroes llegaron al lugar, vieron a varios fórmigos, soldados muy fieles a las Ciudades fórmigas de Shabana discutir fervorosos con varios víperos de la Orden de Saurania. Los fórmigos tenían el mismo objetivo que los héroes, llevarle el arma a su líder, mientras que los víperos querían destruir el artefacto. Tras una negociación fallida, ambos bandos comenzaron el combate entre ellos. Mientras los héroes ayudaban a los fórmigos en el combate, una gran grupo de asalto de los morlocks llegaron al templo y la pelea se tornó en contra de estos. Consiguieron la ayuda de un extraño ser que pasaba por la zona, un ser sin nombre, pero de gran poder. Físicamente es parecido a un ent, pero en versión reducida. 

Consiguieron vencer a los morlocks y entregaron el arma a Aldarana Dal Xarana Qrull que tras recibirles les pidió que auxiliaran en otro frente a los líderes de contienda, Edfreya Ojoabismo y Tyrtareo Gelon

Raudos los héroes acudieron al frente donde encontraron a los líderes peleando mano a mano contra la líder morlock Kya Drovash. Esta venció a los líderes del Clan Rocasangrienta y de las Lanzas de Lantamar, siendo casi imposible rescatarles, sin embargo Lizety Redfoxcon rapidez e inteligencia consiguió situarse de forma ventajosa y junto a sus compañeros acabaron con los morlocks que querían matar a los líderes. Kya Drovash por su parte se marchó del campo de batalla y reunió a sus tropas.  

Se retiraron al núcleo de Melionii donde los fórmigos derribaron el puente que conectaba con el distrito y la puerta para evitar el avance de las hordas morlock y la gigantesca e imponente figura del titán Xeinoth, convocado por Kya Drovash mediante un artefacto extraño. Por ello, la líder morlock tuvo que recurrir a movilizar sus tropas hacia otro puente para llegar al núcleo. 

Con el tiempo en su contra, la reina Venkalii pidió a los héroes que acudieran al templo antiguo que se encontraba cerca de Craexhin, para que investigaran si la morlock había obtenido allí el artefacto y la forma de detenerla. 

Tras un largo camino hasta allí conocieron a Zelphar, un elfo mayordomo del peregrino Nyethorn, que aún gobernaba el templo. Conversaron con el mismísimo peregrino y descubrieron que los morlocks asaltaron el templo y rompieron su paz para obtener el Giroscopio empíreo de xion que forjó el propio Nyethorn. Así pues aceptó ayudar a los héroes para detener a la morlock, siempre y cuando le devolvieran el artefacto. Por ello, les conjudo a la fortaleza Eliphas, para forjar algo capaz de dañar el artefacto. Allí pelearon con unos seres celestiales que reaccionaban a la magia del peregrino.

Tras un largo combate obtuvieron el Lazo irreal para acabar con la morlock o el artefacto y marcharon de nuevo a Melionii

El camino de vuelta no fue tan plácido como la salida, pues tuvieron que hacerse cargo de un grupo de duérgars que querían acabar con unos jóvenes fórmigos, apaciguaron a los saurios que querían destruir un gran objeto de xion en medio de la horda morlock, ayudando de paso a los enanos del Clan Rocasangrienta a iluminar todo Melionii poniendo en desventaja a los morlocks y cruzando velozmente el puente mientras metralla de las catapultas saltaban por todos lados. 

Finalmente enfrentaron a la líder morlock mientras el titán Xeinoth golpeaba la base de la ciudad para derribarla. Aunando esfuerzos y gracias al Lazo irreal consiguieron acabar con la vida de Kya Drovash y recuperaron el Giroscopio empíreo de xion mientras el titán se desvanecía. 

Así pues, fueron recompensados por todos los líderes de guerra y acabaron con las hordas morlocks que asediaban la ciudad. 

Nedávno upravené

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